Hispanic Letter 2020/04/05

Domingo de Ramos de la Pasión del Señor (04/05/2020)

Estimados feligreses de San Estanislao

Aunque no celebraremos en el mismo espacio, la Iglesia Universal celebra y conmemora la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén este Domingo de Ramos.  Las restricciones actuales a las reuniones sociales, que han forzado la suspensión de la misa pública, pueden tentarnos a la desesperación, pero las celebraciones de la Semana Santa nos enseñan que es exactamente lo contrario.  Considere la primera lectura de este domingo pasado, quinto domingo de Cuaresma (Ezequiel 37: 12-14):

 

“Así dice el Señor DIOS: Oh pueblo mío, abriré tus tumbas  y te levantas de ellos, y te traes de regreso a la tierra de Israel.   Entonces sabrás que yo soy el SEÑOR,  cuando abro tus tumbas y te levanto de ellas,

¡Oh pueblo mío!  Pondré mi espíritu en ti para que puedas vivir, y te asentaré en tu tierra;

así sabrás que yo soy el SEÑOR.”

 

Lo he prometido y lo haré, dice el Señor.

Anhelar la presencia del Señor es parte de la Historia de la Salvación.  Hubo muchas veces en la historia de Dios y su criatura, la humanidad, en la que la humanidad se encontró esperando y deseando.  Ahí es donde estamos hoy como iglesia.  No por culpa de Dios o de nosotros mismos, estamos en la posición de aquellos que renunciaron a las ramas de palma alabando la entrada de nuestra salvación en Jerusalén.  Encarnaban a un pueblo que anhelaba el día en que pudieran ver al Señor en su tierra prometida.

Lo conmemoraremos aquí en San Estanislao y se lo transmitiremos a través de nuestro sitio web.  Estaremos juntos en Espíritu, y el Señor estará presente en nuestra Iglesia.  En el futuro, podrás volver a sostener esa palma bendita en tu mano y, lo que es más importante, recibir una vez más al tan esperado Señor de los ejércitos en la Sagrada Comunión.  Es este anhelo por el Señor lo que se nos pide a todos durante este tiempo.  A través de las palabras del profeta Ezequiel anterior, sabemos que Dios nos anhela aún más.  La semana santa es la celebración de esta realidad hecha presente en Jesucristo.  Por lo tanto, es un momento de esperanza, no de desesperación.

Manténgase conectado visitando nuestro sitio web a diario.  Si conoce a alguien que podría no tener acceso a Internet, comparta esta información lo mejor que pueda.  Presentaremos todas las liturgias de la Semana Santa, celebradas en privado aquí en nuestra Iglesia, en video en el sitio web de nuestra parroquia y en la página de Facebook.  Esperamos que este medio de celebrar la Semana Santa, aunque no sea nuestro medio normal de adoración, pueda traer esa sensación de alegría y esperanza a sus hogares.  ¡Dios los bendiga!

 

Sinceramente en Cristo,

Padre Sean